viernes, 19 de junio de 2009

Preludio para un Final.

Quizàs no seamos Romeo y Julieta,
pero nuestro espìritu
es el mismo que tenia Joan D`Arc en plena hoguera.
Yo? :Un simple pintor y escritor
desgarrando el velo de una sociedad cruel.
Vos? : El Olimpo mismo, mezcla perfecta
de Afrodita y ninfa insaciable.
Aun no sè con certeza como llegamos
a este final..
pero se siente dulce, tibio.
Con la misma sutileza con que
el pincel de Hiroshige
dibuja una flor de Cerezo..
nos estamos consumiendo.
Espero que esa sonrisa en tu rostrom
sea la aprobaciòn de nuestro epitafio.
Estabas deseperada, vivìas ciega,
era tu alma quien colgaba de una cuerda,
golpe tras golpe,
aquel desamor que abriò tu herida,
aquel amor no correspondido,
aquella correspondencia jamàs deseada.
Todos los minutos se volvieron negros,
eras una silueta sin sentido, sin motivo.
Asì te encontrè, querièndote arrojar
a aquel rìo,
asì te rescatè, asì te amè,te pintè
tu espiritu libre me enamorò,
tus palabras fueron seduciendo mis miedos,
mis conflictos, mis ausencias.
Sitiaste la inseguridad en mi con tu cuerpo hermoso,
y esos ojos oscuros que funcionaban como espejo.
Nos amamos, enorgulleciendo esa palabra
y hacièndole honor en todos los dialectos,
hasta en aquellas lenguas extraviadas por
siglos de etnocentrismo.
Somos dos pàjaros digitales,
imposibles de domar.
Aquì estamos, tu recostada a mi lado,
condenados a la horca, por las miserias
de una sociedad superficial,
y que reniega de los ritos paganos
que la mantienen viva.
Èl nos encontrò, nos odiò, creyò poder condenarnos,
el emputecimiento para con vos
hizo que enviara la muerte a separarnos..
pero le hemos ganado de mano.
Es ese veneno en nuestra sangre, mi vida.
Es eso lo que nos une en este epitafio,
aquella muerte que nos enviaron
desespera en su tardanza.
Mirame a los ojos, asì.. una vez màs..
"Hemos Ganado", no hay horca para el cianuro;
no hay desamor para el cianuro,.
Abràzame fuerte que la noche es larga
y al amanecer nos convertiremos
en aquellos rosales, entrelazados en un solo cuerpo,
espina y sangre, pasiòn y serenidad.
Mañana seremos el orgullo eterno
de esta tierra que no ha podido matarnos.
La envidia de ese que no se amò como nosotros.
Mañana habremos hecho de este lecho de muerte,
un jardìn hermoso eclipsado por el sol.
Cerremos los ojos disfrutemos este renacer juntos.
Te amè otras vidas, te amo esta y te amarè
en las pròximas eternidades..

El cielo violeta nos.. està.. cubriendo..
hermosamente perfec..to y fugaz..






Nùh.*

miércoles, 17 de junio de 2009

De amores que no fueron,pero..

No sè a què juego estàs jugando.
Sòlo recuerdo que aquella noche
escapaste de tus inseguridades
la tragedia se vistiò de vino y rosas
algunas gotas cayeron sobre el razo de tu vestido
el morado tomò posesiòn de aquel blanco
corrìas sin una direcciòn
el bosque creìa contener tu cuerpo
la luna apenas se filtraba por entre las altas conìferas.
No derramàste làgrimas, no bajaste la mirada ardiente,fugitiva,nunca.
Sin saberlo completamente, te esperaba
tras aquel molino, el ùnico sitio
donde el perfume se volviò tuyo;
las magnolias se agitaron
ofendidas por tu respiraciòn suave
por esa perfecciòn, esa luminosidad tan tuya.
Tan putamente tuya.
Como el baròn rampante, àgil y silencioso,
me coloquè a tu espalda, bastò sentirte, susurrarte
aquellos viejos poemas al oìdo
para que sonrieras de vuelta.
Mientras la bruma de los Balcanes
nos cubrìa, socavè tu placer eterno,
fundiendo mi esencia en tus terrenos oniricos.
Cada gota de rocìo matinal sobre tu frente,
caìa como las palabras de Becquer a tu oìdo.
Què va!, que importa tu matrimonio insensato,
mi imperfecciòn ante tu belleza,
si el arrebol asomò sobre tu espalda
y me cegò parcialmente.
No vi màs mujeres, no vi màs mentiras,
no vi hermosura que lograra escapar a tu boca.
No sè a què estàs jugandom
pero te sigo porque tu camino
se internarà en el bosque,
porque yo estarè esperando
en aquel molino..
porque mi boca ansìa pronunciar
todos los poemas escritos y por escribir,
a tu oìdo.
Seguirè el juego contigo,
ambos sabemos que
no existì porque aun no toquè tu piel,
no vivì porque aun no sentì de tu cuello
de marfil el aquel perfume extasiante,
pero que entre el suave sonido
de la cascada, y la tènue luna de otoño,
te veo aproximarte,
te espero sobre esta piedra.
Como el ùltimo romàntico fundamentalista,
con estos ojos.. tuyos,aquella rosa
y aquella copa de vino de los viejos amantes.



Nùh.*