Una vuelta màs de abanico,
y todo amanece con una claridad inusitada,
el francès aflora..
melancòlico como en una pelìcula
de esas en las que un acordeonista
arroja melodìas para alguna joven,
extranjera, desterrada de su idioma,
de sì misma.
"Les fills" y si les fills somos nosotros,
hijos de aquella forma de sentir,
iguales hasta en la forma de arrojarse al vacìo,
por què no amarnos?
El vacìo lo conocì, y puedo afirmar que
nada nace sin vos.
Todo se convierte en un sueño que no acaba
que no toma partida entre la pesadilla,
y la incertidumbre..
Incomodidad. Eso se siente si en èl no estàs.
Si no està Estambul y nos queda
una simple ciudad de posguerra.
Necesidades especiales.
Necesito de esa perfecfciôn y colorido,
dignos de Monet.
Esa profundidad que hasta hoy
sòlo Piero della Francesca poseìa.
Hasta que todo vuelve, un cafè de parìs
Carla Bruni quemàndome el subconsciente,
con su aguardentosa voz, y esta
sensaciòn de tener tan claro todo,
a pesar de todo tambièn. Y de nuevo
la pregunta, por què no arriesgar?
Nùh
jueves, 24 de septiembre de 2009
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