Y es que, aunque no soy negro en Nueva Orleans.
Lo siento.
Es una noche de quinto piso
de velada saxofonìstica..
Esa tènue Luna que
acompaña tu vestido.
Say It, aunque yo no sea Coltrane
ojalà rompieras los tabùes
y lo dijeras.
Es que las velas no se consumen
y nos queda noche por delante.
Esos ojos negros, perdòn,
pero me enloquecen.
Y a veces siento que nacì a destiempo,
por no poder amarme
con aquella joven muñeca que fue
Astrud Gilberto.
Tranquila querida, eso
sòlo lo anhelo
cuando no te tengo delante.
Pero hoy la vida es nuestra nena,
y no hay amor suicida
que plenee escaparnos.
Y por este instante pròfugo,
sòlo por este instante,
olvidaràs todos los problemas,
quièn dijo que iba a ser fàcil?
Pero nos lo debemos.
Gracias por asistir,vivàmoslo.
domingo, 27 de septiembre de 2009
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1 comentario:
Y qe sigaa el Jazz qe la noche recien empieza!
hermoso poema niño soñadoor, siempre es un placer leer tus letras.
te aprecio , muuchisimo.
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